{"id":9992,"date":"2026-09-29T16:47:51","date_gmt":"2026-09-29T16:47:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.alpesenergy.com\/ar\/?p=9992"},"modified":"2026-09-29T20:03:08","modified_gmt":"2026-09-29T20:03:08","slug":"el-gas-cambia-de-direccion-bolivia-podria-importar-desde-vaca-muerta-a-partir-de-2031","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alpesenergy.com\/ar\/blog\/2026\/09\/29\/el-gas-cambia-de-direccion-bolivia-podria-importar-desde-vaca-muerta-a-partir-de-2031\/","title":{"rendered":"Bolivia podr\u00eda importar de Vaca Muerta a partir de 2031"},"content":{"rendered":"

Durante casi veinte a\u00f1os, Bolivia abasteci\u00f3 de gas natural a la Argentina mediante contratos firmes. Ese ciclo termin\u00f3 el 18 de septiembre de 2024, con la finalizaci\u00f3n del acuerdo de largo plazo. Desde entonces se registraron operaciones puntuales o interrumpibles, pero ya no bajo el esquema de suministro firme que hab\u00eda marcado la relaci\u00f3n bilateral.\u00a0<\/span><\/p>\n

El cambio coincidi\u00f3 con dos trayectorias opuestas: el declino de los campos maduros bolivianos y el crecimiento de la producci\u00f3n no convencional argentina\u00a0 Seg\u00fan el an\u00e1lisis de Alpes Energy, Bolivia podr\u00eda comenzar a necesitar gas importado a partir de 2031. En ese contexto aparece una pregunta que hasta hace pocos a\u00f1os parec\u00eda improbable: \u00bfpuede Vaca Muerta convertirse en su principal fuente de abastecimiento complementario?<\/span><\/p>\n

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Dos curvas que ya cambiaron el mapa<\/b><\/h3>\n

Bolivia alcanz\u00f3 su m\u00e1ximo de producci\u00f3n en 2014, con 59,6 millones de metros c\u00fabicos por d\u00eda (MMm\u00b3\/d). Si se toma un per\u00edodo comparable de diez a\u00f1os, pas\u00f3 de <\/span>56,6 MMm\u00b3\/d en 2016<\/b> a una producci\u00f3n promedio <\/span>proyectada por YPFB de 26,6 MMm\u00b3\/d para 2026<\/b>. La disminuci\u00f3n acumulada es de aproximadamente <\/span>53%<\/b>, equivalente a una tasa media de declino del <\/span>7,3% anual<\/b>.<\/span><\/p>\n

En sentido contrario, la <\/span>Cuenca Neuquina<\/b> pas\u00f3 de producir <\/span>70,7 MMm\u00b3\/d en 2016<\/b> a un promedio de <\/span>110,0 MMm\u00b3\/d entre enero y julio de 2026<\/b>, un crecimiento cercano al <\/span>56%<\/b>. Pero el cambio m\u00e1s significativo est\u00e1 en su composici\u00f3n: el gas no convencional (shale y tight) aument\u00f3 de <\/span>26,4 MMm\u00b3\/d a 97,7 MMm\u00b3\/d<\/b>, elevando su participaci\u00f3n dentro de la cuenca del <\/span>37% al 89%<\/b>.<\/span><\/p>\n

La comparaci\u00f3n no implica un reemplazo autom\u00e1tico entre ambos mercados, pero s\u00ed evidencia un profundo cambio de escala y composici\u00f3n en la oferta regional. Mientras Bolivia perdi\u00f3 alrededor de <\/span>30 MMm\u00b3\/d<\/b> de producci\u00f3n en diez a\u00f1os, la Cuenca Neuquina sum\u00f3 cerca de <\/span>39 MMm\u00b3\/d<\/b> de producci\u00f3n total y m\u00e1s de <\/span>71 MMm\u00b3\/d de gas no convencional<\/b>, que pas\u00f3 a convertirse en el principal componente de su producci\u00f3n.<\/span><\/p>\n

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2031: el a\u00f1o en que el flujo podr\u00eda invertirse<\/b><\/h3>\n

Para dimensionar este escenario, Alpes Energy analiz\u00f3 series oficiales de YPFB y del Instituto Nacional de Estad\u00edstica de Bolivia. A diferencia del <\/span>declino promedio del 7,3% anual registrado entre 2016 y 2026<\/b>, para la proyecci\u00f3n se construy\u00f3 un escenario de sensibilidad que supone que no se incorporan descubrimientos relevantes, mantiene una demanda interna de referencia cercana a <\/span>14 MMm\u00b3\/d<\/b> y considera, a partir de 2026, una ca\u00edda de la producci\u00f3n del respetando la tendencia de declino actual<\/span>.\u00a0<\/span><\/p>\n

Bajo estas condiciones, la producci\u00f3n se ubicar\u00eda cerca de <\/span>15,3 MMm\u00b3\/d en 2031<\/b>, apenas <\/span>1,4 MMm\u00b3\/d<\/b> por encima de la demanda interna de referencia. Ese margen reducido podr\u00eda generar necesidades de abastecimiento complementario ante picos de consumo o restricciones operativas. En 2032, el promedio anual de producci\u00f3n caer\u00eda por debajo de la demanda interna.<\/span><\/p>\n

Por eso, 2031 debe interpretarse como un posible punto de inflexi\u00f3n dentro de este escenario de sensibilidad, y no como un pron\u00f3stico oficial.<\/span><\/p>\n

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