Daniel Yergin pone a América Latina en el centro del nuevo mapa energético

Daniel Yergin, una de las voces más escuchadas de la energía global, sostiene que América Latina gana protagonismo en un mundo que exige más seguridad de suministro, diversificación e infraestructura. En Alpes compartimos esa lectura: la próxima etapa se juega en la integración regional y en la capacidad de conectar energía con mercados.

En energía, no todas las señales pesan igual. Por eso vale la pena detenerse cuando Daniel Yergin, referente global del sector y vicepresidente de S&P Global, pone a América Latina en el centro del mapa.

Durante la conferencia Arpel 2026, realizada en Buenos Aires, Yergin sostuvo que la región tiene una oportunidad concreta y que Brasil, Guyana y la Argentina vienen ganando peso en la oferta energética global. Días después, en una entrevista con LA NACIÓN, reforzó esa visión al afirmar que “el hemisferio occidental está ganando mucho” y que “América Latina en su conjunto es un área de gran interés”. No es una lectura coyuntural: responde a un escenario internacional más volátil, en el que la seguridad energética y la diversificación de suministros volvieron al centro de la agenda.

Hay un segundo punto igual de importante. Yergin subraya que el negocio energético ya no se define solo por la abundancia de recursos. También cuentan, y mucho, la infraestructura, la logística, las inversiones y la capacidad de llegar a nuevos mercados. En otras palabras, la oportunidad latinoamericana no se juega únicamente en el subsuelo; se juega en cómo la región conecta producción, transporte, comercialización y demanda de manera confiable y competitiva.

Esa mirada está plenamente alineada con la visión de Alpes. Creemos que la próxima etapa del crecimiento energético regional estará cada vez más asociada a la integración entre países, al desarrollo de corredores de exportación y a relaciones comerciales de largo plazo.

Regionalizarse no significa solo expandirse. Es ganar escala, resiliencia y acceso a mercados en un contexto internacional que premia a los actores capaces de ofrecer energía con previsibilidad, flexibilidad y vocación de largo plazo. Por eso, en Alpes trabajamos para fortalecer esa agenda, impulsando soluciones que vinculen oferta y demanda entre mercados vecinos y acompañen el desarrollo de nuevos flujos de exportación.

En ese marco, estamos preparados para asumir un rol de liderazgo en la regionalización energética, con foco en ejecución y visión de largo plazo.

Si la década energética de América Latina se define por integración, ejecución y apertura de mercados, en Alpes queremos contribuir a construirla. Porque cuando el mundo vuelve a mirar a la región, el desafío ya no es solo tener recursos: es estar preparados para convertirlos en desarrollo, conexión y escala.

Seguimos trabajando para conectar oportunidades regionales con capacidades concretas. Esa es la forma en que entendemos el crecimiento: con visión de largo plazo, integración y ejecución.

Fuentes:

Artículos Relacionados