ransportadora de Gas del Norte (TGN) anunció el proyecto del Gasoducto Manuel Belgrano, una nueva infraestructura destinada a ampliar la capacidad de transporte del gas producido en la Cuenca Neuquina hacia el centro y norte de Argentina.
La traza proyectada tendrá 753 kilómetros de extensión y atravesará Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba, conectando Tratayén con La Carlota. El diseño contempla un primer tramo de 278 km y 36 pulgadas de diámetro y otros 475 km de 30 pulgadas, con una capacidad inicial prevista de 13 millones de m³ diarios.
Para el mercado argentino de gas natural, el anuncio vuelve a poner en primer plano una variable cada vez más relevante: la disponibilidad de infraestructura para acompañar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta y acercar esos volúmenes a los principales centros de consumo.
Una inversión acompañada por ampliaciones en el sistema
La construcción del nuevo gasoducto demandaría alrededor de US$ 1.500 millones. A esto se sumarían obras complementarias sobre el sistema de TGN, llevando la inversión total proyectada a aproximadamente US$ 2.200 millones.
El plan incluye además 147 kilómetros de loops, ampliaciones en distintos tramos de la red y nueva potencia de compresión. En conjunto, estas obras permitirían incrementar la capacidad del sistema existente en hasta 14 millones de m³ diarios.
TGN también anticipó que buscará incorporar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Más capacidad para conectar producción y demanda
El Gasoducto Manuel Belgrano apunta justamente a reforzar esa conexión entre la Cuenca Neuquina y el centro y norte del país. El proyecto se inserta además en una transformación de la infraestructura gasífera que ya tuvo un paso importante con la reversión del Gasoducto Norte, que permitió llevar gas neuquino hacia el NOA y modificar una dinámica que durante años dependió de las importaciones desde Bolivia.
El Gasoducto Manuel Belgrano apunta justamente a reforzar esa conexión entre la Cuenca Neuquina y el centro, norte y litoral del país.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por TGN, la nueva infraestructura podría contribuir a sustituir alrededor de US$ 700 millones anuales en importaciones de combustibles y, al mismo tiempo, generar condiciones para nuevas exportaciones regionales por aproximadamente US$ 450 millones por año.
La mayor capacidad de transporte también podría ampliar las posibilidades de integración regional. Para Alpes Energy, que participa activamente en la comercialización y desarrollo de oportunidades vinculadas al mercado regional de gas, esta evolución de la infraestructura resulta especialmente relevante: contar con mayor capacidad de transporte es clave para conectar la producción argentina con nuevas demandas dentro y fuera del país.
La puesta en funcionamiento está prevista para abril de 2029, sujeta al avance del proceso de contratación de capacidad, financiamiento, autorizaciones y ejecución de las obras.
La infraestructura como parte del próximo desafío energético
En Alpes Energy vemos que el crecimiento de Vaca Muerta está llevando al mercado hacia una nueva etapa. A medida que aumenta la disponibilidad de gas, la capacidad de transporte, la flexibilidad contractual y la conexión entre producción y demanda pasan a ocupar un lugar cada vez más importante en la estrategia energética de las empresas.
El anuncio del Gasoducto Manuel Belgrano se inscribe en ese proceso: nueva infraestructura destinada a acompañar una oferta creciente de gas y ampliar las posibilidades de abastecimiento tanto para el mercado interno como para la región.